miércoles, 27 de septiembre de 2017

Seguimos con la pesca en kayak

Hola amigos, hace un par de días que ya se ha abierto la temporada de pesca de la llampuga, muy típico de la pesca mallorquina. Para poder unirme a esta pesca, tengo que adaptar mis señuelos porque los que yo suelo usar son demasiado grandes y no picarían ni uno.

En la imagen de al lado podéis ver un par de capturas que hice antes de que se abriera la temporada de la llampuga. Cogí 3 espetones y una bacoreta. Las bacoretas son de la misma especie de los atunes y los bonitos, y en esta costa suelo coger de vez en cuando. Ésta pesaba aproximadamente un kilo, y con tan sólo un kilo me hizo mucha fuerza para no salir del agua.

Esa noche no hace falta decir que cenamos pescado. Un abrazo a los amigos del mar, TRALARÍ TRALARÁ

P.D.: Mi amigo de la foto, Óscar alias "Munchi" no vino a pescar, pero se apuntó a la foto para luego enviársela a sus contactos para ligar algo. Si estás interesado/a en él, puedes contactar conmigo y te pondré en contacto con él. Es un pura sangre

jueves, 31 de agosto de 2017

El Pollo sigue en forma


Después de la decepción de la última jornada de pesca, he vuelto al mar a por pescado. Esta última vez sólo he tenido media horita de pesca, pero ha bastado para traer dos espetones a casa. Se tarda más en preparar los arreos de pesca y llevar el kayak al mar que pescando, pero bueno, merece la pena.

Si os fijáis bien, hay uno más grande y fornido que me ha peleado bastante a la hora de pescarlo. Suerte que ya estoy acostumbrado a este tipo de peleas con mi mujer y he podido reducir al espetón en tan sólo dos asaltos.

Pescar mola, y cenar pescado fresco también. Yo me encargo de traer el pescado y mi suegro cocinero de prepararlo. Mi mujer Anita no hace nada pero cuando vengo con mis capturas me da un besito y se me pasa. Así de simples y bobos somos los pollos en kayak. Un abrazo de los amigos del mar, TRALARÍ TRALARÁ 


martes, 22 de agosto de 2017

Decepción veraniega

Hola amigos, siento haber estado tanto tiempo sin publicar algo, pero es que últimamente he ido muy liado y he salido poco o nada con el kayak.

Hoy he salido a última hora del día pa ver si pescaba algo. Tengo que deciros que he pescado un mojón. NADA.

Sé que es algo muy muy raro, pero así ha ocurrido. Pedir disculpas a todos mis fans y haceros saber que volveré

viernes, 7 de julio de 2017

Vamos a sacar espets tralará tralará

Hola Pollos, aquí os dejo un vídeo en el que podéis ver como saco un espet (espetón, barracuda, etc) desde el kayak. Lo pesqué ya volviendo a casa de una excursioncita que hice hace un par de domingos. Disfrutad del arte de la pesca


Vídeo grabado en HD, poned máxima calidad y a pantalla completa


domingo, 4 de junio de 2017

Mi kayak a vela


Hola a todos! Sí, le he puesto una vela al kayak. He construido un tipo de vela polinesia, que sólo sirve para empopadas (cuando el viento te viene a favor) y que no es mucho más que dos tubos de pvc y un poco de tela plástica en medio. Aún así, con algo tan sencillo he podido descubrir otra nueva faceta de navegar en kayak. La sensación de navegar aprovechando la fuerza del viento ha sido única.

Después de Mi kayak a motor y de mi Kayak de pesca, no podía faltar mi kayak a vela. Tras varias travesías a la Calobra, me dí cuenta que en el trayecto de vuelta casi siempre tengo el viento a favor, ya que en esta parte de Mallorca el viento de norte es el más frecuente. Por eso siempre pensé que sería muy guapo poder ir remando (como siempre) pero tener una ayudita para la vuelta, para poder disfrutar de otra experiencia distinta en kayak. Los trayectos en kayak casi siempre suelen ser de ida y vuelta, así que es bastante probable que en uno de los dos trayectos tengas el viento a favor.

Para la construcción de la vela no me compliqué mucho la vida. Hice una base redonda de tablero marino que se encaja en el hueco del tambucho delantero. Esta base va enganchada a la línea de vida del kayak y sobre ella he instalado los tubos de pvc con un sistema de bisagra para poder plegar y desplegar la vela. Usé una tela de plástico de un toldo que tenía por ahí casi olvidado y me está funcionando muy muy bien. Anita realizó el cosido de la vela porque es una crack en eso y yo ya me encargué de ponerle cuatro cabos para la maniobra de izado de la vela y su sujeción al kayak. El conjunto es bastante sencillo y no he tenido que aplicar ningún concepto de astrofísica nuclear. Lo puede hacer todo el mundo.



Tras probar la vela tengo que decir que me encanta. El sistema que he ideado no molesta nada cuando la vela va plegada, no notas en ningún momento que llevas nada y se puede remar sin ninguna alteración. Para desplegarla tardo alrededor de un minuto, y los cabos ya los ato en tierra firme, o sea que es izarla y empezar a volar sobre el mar. Una vez he desplegado la vela, me recuesto en el kayak y empiezo a dirigir el rumbo con los pies, ya que DarkShark trae un timón que se dirige con pedales. Las manos las utilizo por si tengo que tensar un poco más o menos la vela, para hacer fotos, para comerme un bocata o para cosas que no puedo contar por aquí.

En la salida de hoy, he hecho un vídeo probando la vela en la bahía del Puerto de Sóller. Llevaba la cámara en la frente y no iba demasiado pendiente de grabar, estaba centrado en el control de la vela y en no chocar con ningún barco amarrado, así que disculpad si la grabación es un poco chunga. Aquí os dejo el vídeo. Larga vida a Los Pollos en Kayak!!!



(Reproduce el vídeo a máxima calidad) 

viernes, 26 de mayo de 2017

Kayak y cuevas



Me gustan las cuevas. Entrar con el kayak en una cueva, mola. Mola porque es como un oasis en medio del desierto, y te explico por qué. 

Cuando vas de travesía en mar abierto, suele pegar bastante el sol. Puedes ir con un gorrito o con lo que tú quieras, pero el sol pega fuerte, sobretodo en verano. Una cueva es un lugar fresquito para pararse a descansar. Está fresquito y no pega el sol. Además los ojos descansan bastante, porque evidentemente son mucho más oscuras que mar abierto.

Además del factor sol, luz y claridad, las cuevas ofrecen un lugar privilegiado para descansar ya que suelen estar protegidas de viento y oleaje. Esto es muy cómodo para poder sacar el bocadillo sin necesidad de estar corrigiendo la posición continuamente con el remo. Si llevas una anclita ya es la hostia. Las cuevas ofrecen un factor sorpresa, ya que desde fuera parecen pequeños agujeros pero luego algunas sorprenden, y mucho. 

Tengo la suerte de vivir cerca de una costa con numerosas cuevas. Es por ello que cuando planifico mis rutas, siempre suelo pensar en las cuevas como descansillo entre tramo y tramo. Hay gente que no le gustan las cuevas, o simplemente les da algo de miedo, pero Los Pollos en Kayak somos mu valientes. Si tú , que estás leyendo esto, vienes de excursión con Los Pollos, exige vivir esta experiencia, seguro que se despierta tu lado más cavernícola.